El miércoles por la noche, mientras la luna se eclipsaba, nosotros reíamos... y reíamos...

Le hicimos caso a la terapeuta y nos olvidamos momentáneamente del hemisferio izquierdo del cerebro (el de la lógica, razonamiento...) para centrarnos en el derecho (el de la emoción, imaginación...) y dejamos salir al niño que llevamos dentro. Bailamos, saltamos, jugamos, reímos, lloramos (de tanto reír)...
¡Endorfinas por doquier!
¡Gracias, Tini!


"Una sonrisa es una línea curva que lo endereza todo"
Phyllis Diller
(Actriz y comediante americana que nació en 1917)
http://en.wikipedia.org/wiki/Phyllis_Diller
Precioso y emotivo post, hace par de meses hice un taller de risoterapia y la verdad es que me vino de cine, estoy en tratamiento desde entonces según indicaciones de la psicólogo que lo impartió, me tomo una cápsula de Keledén por la mañana y otra de Melasuda antes de acostarme y oye, que me va de cine.
Muchos besos y miles de sonrisas.
a mi es que el hemisfero izquierdo apenas me funciona y cuando lo hace es lo más ilógico que hay en mi, jajaja Voy a tomarme unas pastillitas de esas de las de Mayca, creo que sus únicos efectos secundarios son la felicidad y la risa.. :)
* ¡Uy! Mayca, me apunto tus medicamentos, a ver si yo también los consigo, jajaja...
* Man, me gustan los resultados de las salpicaduras de tu hemisferio izquierdo sobre tu blog... aunque sean de lo más "ilógicas" como tú dices...
¡Buen fin de semana, niñas!
Risoterapia! Suena genial! Yo estoy planteándome un master de Arteterapia (no es lo mismo, pero ambas disciplinas buscan la felicidad del ser humano). Tu blog desprende mucha magia... mucho buen rollo. Me gusta. Un saludo, Andrea.