- Un día tienes que hacer lasaña.

- ¿Lasaña?

- Sí, lasaña, que hace tiempo que no la haces... para que la pongas en tu blog.

- Ah, claro, para el blog, jajaja...

Foto: Yeyo

 

Yo no cocino siempre igual, me adapto a los ingredientes que tengo, a lo que voy descubriendo... Esta vez, la lasaña la hice así:

Para el relleno: refrito con  ajo, cebolla, puerro (no siempre lo uso), pimiento. A veces le pongo zanahoria, en esta ocasión no, pero tenía unos tomates maduros que empleé en vez de tomate frito de bote, por lo que, además de la sal, le puse un poco de azúcar para contrarrestar la acidez. También usé vino blanco e improvisé con las especias: orégano, tomillo, algo de comino, muy poco de pimienta... Al final, la carne (mitad de ternera y mitad de cerdo).

Para la salsa bechamel: mantequilla, harina, leche, sal, nuez moscada, pimienta blanca. Como hacía tiempo que no la hacía, me salieron grumos por la falta de costumbre, pero lo pude solucionar con la batidora eléctrica.

Cocer la pasta es lo que menos me gusta, ya que muchas veces se rompen o se pegan las placas entre sí, pero usé unas que vienen precocidas, que sólo hay que sumergirlas en agua caliente durante unos minutos.

Olvidé comprar el queso rallado, pero tenía queso en lonchas.

Capas y al horno...

Foto y al blog...