Ayer S. sacó una foto del almuerzo: pollo con nata al horno y papas arrugadas que no se arrugaron.

Foto: Yeyo

La pechuga se podría mejorar mucho, pero "se dejaba comer". Mezclé nata líquida, un poco de leche, sopa de cebolla de sobre, un poco de pimienta y nuez moscada. Al final la gratiné un poco para que no estuviera tan blanca. En cuanto a las papas, a la vista está que no se arrugaron.

Según S., los platos que utilicé no eran los ideales, así que hoy, después de desayunar en una de nuestras cafeterías favoritas (café con leche en taza grande, él bocadillo de jamón serrano con tomate y queso al horno, yo bocadillo de atún, pimiento y queso también al horno, y de postre una pastita de guayaba) fuimos a comprar platos "fotogénicos".

Foto: Yeyo

No había mucho donde elegir, así que nos quedamos con éstos. Hay hueco de sobra en el locero, ya que ahora mismo tenemos 6 platos hondos de color blanco, 3 llanos del mismo color, 2 platos hondos de los de la foto (con las flores, que me encantan aunque a otros no) y 4 llanos del mismo juego. Ahora en el ropero habrá cinco modelos de platos diferentes...

¿A que tú no tienes tantos?